|
| |
Limpia tu aura

Este ritual está preparado para que elimines toda la energía negativa
que pueda existir en tu aura, tanto la proveniente de tu interior
como la proveniente de tu exterior. Limpiar el aura es muy importante
ya que favorecerá que todo lo bueno que la vida quiera darnos venga a
nosotros sin problemas y en grandes cantidades, además favorece las
buenas relaciones y una buena impresión de nosotros mismos a los
demás.
Se necesita:
incienso de loto, sándalo o de iglesia.
piedra amatista pulida (no en bruto)
una vela blanca
preparado de agua de rosas (se explica en el ritual)
Preparación:
Tendrás que realizarlo en tu día y horas mágicas.
Este ritual es muy interactivo y por ello requerirá que estés
desnudo. Si tienes algo de pudor puedes estar con una bata o algo que
te cubra que sea fácil de quitar. Recuerda que es necesario que estés
desnudo porque para limpiar tu campo magnético necesitamos que nada
obstruya la limpieza, y hacerlo sobre la ropa podría disminuir sus
efectos.
El preparado de agua de rosas se hace de la siguiente manera:
consigue agua que no sea del grifo (manantial, río, mineral, etc...)
y también con varios pétalos de cualquier rosa menos la amarilla. Un
día antes de que hagas la limpieza debes verter el agua en una jarra
con los pétalos de rosa y un poco de sal. Si dispones de miel,
también unas gotitas serían fantásticas para la mezcla, pero si no
puedes conseguirla tampoco pasará nada. Déjalo así durante 24 horas
antes del ritual.
El ritual consta de tres fases muy importantes: una de purificación a
través del aire con el incienso, otra de purificación a través de la
tierra con la amatista y otra de purificación a través del agua con
la mezcla de rosas. El fuego está presente como testimonial a través
de la vela blanca.
Lo primero que debes hacer es encender la vela blanca.
Después enciende el incienso y comienza a pasarte el humo que sale de
él por TODO tu cuerpo. Recuerda que tu campo magnético recorre todo
el cuerpo, así que procura que no se te escape ninguna parte. Mantén
el humo entre uno y tres centímetro de distancia con respecto a tu
piel. Te recomendamos que comiences en las plantas de los pies y
vayas subiendo hacia la cabeza. Mantente varios segundos en cada una
de las zonas ya que la limpieza lleva su tiempo. Recuerda que puedes
usar cuantas barritas de incienso necesites.
Cuando hayas terminado la limpieza a través del incienso, déjalo en
el incensario de manera que se siga quemando todavía mientras dura el
ritual. Después coge la piedra amatista y frótala por todas las
partes del cuerpo como si fuera jabón de baño. Tómate varios
instantes para cada zona.
Cuando hayas terminado la limpieza a través del elemento tierra, deja
la amatista cerca del incienso que debe seguir encendido. Entonces es
cuando recurriremos a la mezcla de agua de rosas. En este sentido
deberás ir mojando con ella todas las partes de tu cuerpo y dejando
secarte al aire. No te cortes en pasarte bastante mezcla. Para tu
comodidad si quieres puedes hacer varias tandadas de esparcirte el
agua por el cuerpo para no encharcarlo todo.
Cuando hayas terminado, apaga el incienso y la vela. ¡Ya tendrás el
aura totalmente reluciente!
|